Son las doce del mediodía de un domingo en el Parc de la Ciutadella. En la Glorieta, junto al lago de las barcas, suena una clave cubana. Un grupo de unas treinta personas baila salsa rodeado de ciclistas, familias con picnic y turistas que se detienen sin saber muy bien qué están viendo. Nadie ha cobrado entrada, ni ha reservado o ha anunciado el evento en ninguna plataforma oficial.
Esto pasa cada semana en el parque más antiguo de Barcelona. Y la mayoría de la ciudad ni lo sabe.
18 hectáreas de comunidad espontánea en el corazón de Barcelona
El Parc de la Ciutadella nació en 1881, construido sobre lo que hasta entonces había sido una ciudadela militar que oprimía el barrio de la Barceloneta. Su apertura fue un acto político: devolver el espacio a la ciudadanía. Más de 140 años después, sigue cumpliendo exactamente esa función — solo que de maneras que sus fundadores nunca imaginaron.
Con 18 hectáreas, abierto hasta las 22:30h y completamente gratuito, el parque funciona como el salón de estar más grande de Barcelona. Lo que ocurre dentro de sus límites cada día no está en ningún folleto turístico ni en ninguna guía oficial: es una vida propia que se ha ido construyendo desde abajo, semana a semana, grupo a grupo.
Lo que pasa ahí cada día
Los domingos por la mañana, grupos de salsa y bachata llevan décadas reuniéndose en la Glorieta del parque. Según el portal Amigos Barcelona, algunos colectivos como SalsAlCarrer BCN organizan estos encuentros el último domingo de cada mes — de 12 a 14h junto al lago — y cualquier persona puede sumarse sin previo aviso. En verano, los encuentros se trasladan al último sábado por la tarde.
Más allá del baile, el parque alberga también grupos de capoeira que llevan sus propios instrumentos — berimbau, pandero — y forman círculos abiertos a quien quiera entrar a ver o a practicar. La batucada y otros grupos de percusión aparecen con regularidad, especialmente los fines de semana. El yoga al aire libre tiene presencia tanto en grupos informales como a través del programa oficial del Ayuntamiento.
El programa ‘Activa’t als Parcs’: deporte oficial gratuito todo el año
No todo lo que ocurre en la Ciutadella es espontáneo. El Ayuntamiento de Barcelona mantiene en el parque el programa ‘Activa’t als Parcs’ — un servicio de actividad física gratuita al aire libre que incluye tai chi, chi kung, caminadas y ejercicios de memoria y movilidad.
El programa funciona de forma permanente durante todo el año — excepto agosto y festivos — y está especialmente diseñado para mayores de 40 años, aunque es abierto a cualquier persona. Es completamente gratuito y no requiere inscripción previa. Las sesiones tienen lugar los martes y jueves de 12 a 13h, entre el Invernadero y el Museo de Geología.
No es un parque de turistas. Es un parque de personas.
Lo que hace especial a la Ciutadella no es la cascada monumental, ni el zoo, ni el lago. Es la mezcla. Un domingo cualquiera puedes encontrar a un grupo de jubilados haciendo tai chi a diez metros de un círculo de capoeira brasileña, mientras una familia latinoamericana hace un picnic al lado de un estudiante leyendo y un grupo de jóvenes toca la guitarra.
No es un parque diseñado para el turismo, aunque los turistas lo visiten. Es un parque que pertenece a la ciudad — a sus vecinos, a sus comunidades, a las personas que lo han ido llenando de vida durante generaciones sin que nadie se lo pidiera.
En una época en la que la comunidad se construye cada vez más a través de pantallas y plataformas, la Ciutadella lleva más de un siglo demostrando que el espacio público bien cuidado sigue siendo el mejor organizador social que existe.
Esto pasa cada día en Barcelona. Y la mayoría de la ciudad ni lo sabe.
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