Sagrada Familia terminada en 2026: la historia de 144 años que sobrevivió una guerra, una pandemia y la muerte de Gaudí.

Imagen de la Sagrada Familia

El 10 de junio de 2026, Barcelona completó algo que empezó en 1882. La Torre de Jesucristo de la Sagrada Família alcanzó su altura definitiva de 172,5 metros, convirtiendo al templo diseñado por Antoni Gaudí en la iglesia más alta del mundo y cerrando 144 años de una construcción que nadie que puso la primera piedra vivió para ver terminada.

No fue un camino fácil. En el trayecto hubo una guerra civil que destruyó los planos originales, 137 años de construcción sin permiso de obras oficial, una pandemia que paralizó los trabajos y la muerte del propio Gaudí, que dedicó los últimos 15 años de su vida al proyecto sabiendo que nunca lo vería terminado.

Que estuviera listo precisamente en 2026 — el año del centenario de la muerte de Gaudí — no es coincidencia. Era el objetivo.

1882: el comienzo de algo que nadie terminaría

Las obras de la Sagrada Família comenzaron el 19 de marzo de 1882 bajo la dirección del arquitecto Francisco de Paula del Villar. Un año después, en 1883, Antoni Gaudí tomó las riendas del proyecto con 31 años. Lo que en principio era un encargo más se convirtió en la obsesión de su vida.

Gaudí transformó completamente el diseño original y concibió un templo de una complejidad sin precedentes: 18 torres de diferentes alturas, fachadas que narran episodios bíblicos con un nivel de detalle escultórico extraordinario, y una estructura que desafía los límites de la ingeniería de su época.

Sabía desde el principio que no viviría para ver su obra terminada. Cuando alguien le preguntaba por el lento avance, respondía con calma: «Mi cliente no tiene prisa.»

1926: la muerte de Gaudí y los planos destruidos

El 7 de junio de 1926, Antoni Gaudí fue atropellado por un tranvía en Barcelona mientras caminaba hacia su iglesia. Murió tres días después. Tenía 73 años y llevaba más de una década viviendo prácticamente en el templo, durmiendo en su taller y rechazando cualquier encargo externo para dedicarse en exclusiva a la Sagrada Família.

Diez años más tarde, en 1936, la Guerra Civil española golpeó el proyecto de una forma que casi lo destruyó para siempre: los planos originales de Gaudí fueron quemados. Los arquitectos que continuaron la obra tuvieron que reconstruir el proyecto a partir de fotografías, maquetas y fragmentos supervivientes.

Que el proyecto sobreviviera a esa pérdida es uno de los mayores ejercicios de reconstrucción arquitectónica de la historia moderna.

137 años sin licencia de obras y una deuda de 41 millones

Uno de los datos más sorprendentes de la historia de la Sagrada Família es que, durante 137 años, construyeron sin permiso de obras oficial. No fue hasta 2019 cuando la Junta Constructora alcanzó un acuerdo con el Ayuntamiento de Barcelona para regularizar la situación, pagando una deuda de 41 millones de euros en concepto de tasas urbanísticas.

La financiación del templo, que nunca ha recibido fondos públicos, proviene íntegramente de las entradas de los visitantes y de donaciones privadas. En 2019 recibió más de 4,5 millones de visitantes, convirtiéndose en el monumento más visitado de España.

2020–2026: la pandemia y la recta final

La pandemia de COVID-19 obligó a paralizar las obras durante meses en 2020. Con el objetivo de 2026 — el centenario de la muerte de Gaudí — ya fijado públicamente, la incertidumbre sobre si llegarían a tiempo fue real.

Llegaron. El 20 de febrero de 2026 se instaló la última pieza estructural: la cruz que corona la Torre de Jesucristo, una estructura de 17 metros de altura y 100 toneladas de peso, revestida con miles de piezas cerámicas diseñadas para brillar de día y iluminar el horizonte de noche — exactamente como Gaudí había imaginado más de un siglo antes.

El 10 de junio de 2026, coincidiendo exactamente con el centenario de la muerte de Gaudí, el templo fue inaugurado oficialmente. Un espectáculo de drones dibujó el retrato de Gaudí en el cielo de Barcelona junto a su frase favorita: «Primero el amor, después la técnica.»

Lo que queda: la obra más grande todavía no está del todo terminada

Aunque la Torre de Jesucristo marca el fin de la fase constructiva principal, la Sagrada Família todavía tiene trabajo por delante. Los campanarios de la Gloria — la fachada principal del templo, que dará a la calle Mallorca — aún están pendientes. Se calcula que los trabajos no estructurales podrían prolongarse varios años más.

En total, el templo cuenta con 18 torres: 12 campanarios dedicados a los apóstoles, 4 torres de los evangelistas, la Torre de la Virgen María y la Torre de Jesucristo — la más alta, completada en 2026.

Hay cosas que merecen más de una vida.

Gaudí no construyó para él. Construyó para todos los que vendrían después. Y el 10 de junio de 2026, Barcelona — y el mundo — le dio la razón.

Fuentes:

Sagrada Família.

CNN Español.

National Geographic España.

ArchDaily.

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