
La IA ya ganó un Nobel, detecta el cáncer antes que los médicos y está acelerando curas para enfermedades sin tratamiento. ¿Por qué solo hablamos de los riesgos?
El miedo a la inteligencia artificial es real y comprensible. La posibilidad de perder el trabajo, la proliferación de desinformación, las preguntas sobre privacidad y control son preocupaciones legítimas que







